La nueva Reglamentación de envases y residuos de envases (PPWR) entró en vigor el 11 de febrero de 2025 y será aplicable a partir del 12 de agosto de 2026. Representa un verdadero punto de inflexión en la gestión de los envases en la UE, afectando también a las empresas no pertenecientes a la UE que venden en el bloque: las normas se aplicarán a todos los Estados y tendrán un impacto particular en el sector alimentario, haciendo de la sostenibilidad una misión real en la práctica, y ya no solo en teoría. Veamos las características clave de esta regulación.
Un conjunto único de normas de envases en toda la UE y varias ventajas
La PPWR sustituye a la anterior directiva y pasa a ser una regulación única en toda Europa, aplicable a fabricantes, importadores, distribuidores (intermedios y finales) y otras empresas que introducen envases o productos envasados en el mercado de la UE. Esta elección aporta varias ventajas para las empresas:
· reducción de las incertidumbres jurídicas y de las barreras técnicas y burocráticas al comercio;
· no necesidad de adaptar envases diferentes para cada país atendido;
· etiquetado simplificado y armonizado;
· no necesidad de gestionar normativas nacionales divergentes;
· reducción de los costes administrativos.
Reciclable, sostenible e incluso más simple.
La PPWR también pretende que los envases sean más fáciles de reciclar. Para 2030, todos los envases introducidos en el mercado de la UE deberán ser reciclables de forma real y económicamente viable, no solo en teoría. Esto significa que los envases deben diseñarse para que puedan recogerse, clasificarse y procesarse eficazmente dentro de los sistemas de reciclaje existentes. En consecuencia, las empresas deberán prestar mayor atención al diseño de sus envases y a los materiales que emplean. Esto no implica necesariamente recurrir a materiales o diseños más complejos: a veces la verdadera innovación es la simplificación.
Reducir la complejidad de los envases, por ejemplo limitando los materiales multicapa difíciles de separar, ayudará a mejorar la eficiencia del reciclaje y a aumentar la cantidad de material que puede reincorporarse al ciclo productivo. Estructuras de envasado más simples y materiales más fáciles de recuperar y reciclar serán una solución beneficiosa para todos. De este modo, la regulación apoya la transición hacia un sistema de envases más circular en toda la Unión Europea.
PFAS: un foco clave del reglamento.
La PPWR introduce normas más estrictas para limitar las sustancias peligrosas en los envases introducidos en el mercado de la UE y pretende reducir la presencia de sustancias preocupantes a lo largo de todo el ciclo de vida de los envases, incluida la gestión de residuos y los procesos de reciclaje. Un foco clave de la regulación concierne a las sustancias per y polifluoroalquiladas (PFAS), especialmente en los envases destinados al contacto con alimentos. A partir del 12 de agosto de 2026, los envases destinados a entrar en contacto con alimentos estarán prohibidos si los PFAS superan umbrales específicos, entre ellos:
· 25 ppb para cualquier PFAS individual;
· 250 ppb para la concentración total de PFAS;
· 50 ppm para los PFAS, incluidos los PFAS poliméricos.
La regulación también mantiene los límites existentes para metales pesados como plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente.
Normas de etiquetado para una mayor transparencia
En 2028 se establecerán normas armonizadas de etiquetado para mejorar la transparencia y respaldar la correcta gestión de los residuos de envases en toda la UE. Estas medidas pretenden ayudar a los consumidores a clasificar correctamente los residuos de envases, garantizando requisitos coherentes entre los Estados miembros y evitando barreras a la libre circulación de mercancías.
Los envases introducidos en el mercado de la UE deberán mostrar información estandarizada sobre su composición material y proporcionar orientaciones para una correcta separación y reciclaje. La regulación también promueve el uso de herramientas digitales, como códigos QR u otros soportes de datos, que pueden ofrecer información adicional sobre sistemas de reutilización, puntos de recogida o la presencia de sustancias preocupantes. Además, los envases reutilizables deben estar claramente identificados y acompañados de información que explique cómo deben devolverse o reutilizarse. La regulación también limita las afirmaciones ambientales potencialmente engañosas en las etiquetas, garantizando que la información de sostenibilidad proporcionada a los consumidores sea exacta y coherente en toda la UE. La transparencia es el medio y el fin.
Un calendario hacia el futuro de los envases
La Reglamentación sobre envases y residuos de envases se aplicará progresivamente en los próximos años: la regulación entró en vigor el 11 de febrero de 2025, mientras que su aplicación general comenzará el 12 de agosto de 2026, cuando la mayoría de las obligaciones para los envases introducidos en el mercado de la UE empezarán a aplicarse. En los años siguientes llegarán requisitos adicionales, incluida la introducción de normas armonizadas de etiquetado y medidas para reducir el espacio vacío innecesario en los envases para 2028. Para 2030, los envases también deberán cumplir criterios de reciclabilidad económica, reforzando aún más los objetivos de economía circular de la UE.
RESUMEN
1. ¿Qué es la PPWR en pocas palabras?
Es la nueva regulación de la UE sobre envases, aplicable a todos los Estados miembros sin diferencias locales.
2. ¿Cuándo se aplican los requisitos para los envases alimentarios?
A partir del 12 de agosto de 2026, con pasos adicionales en 2028 y 2030.
3. ¿Qué comprobaciones deben realizar los fabricantes de alimentos?
Deben verificar los materiales, la reciclabilidad y la presencia de PFAS, actualizar etiquetas y documentación, así como evaluar el papel que desempeñan en la cadena de suministro (fabricante, productor, importador, distribuidor)
4. ¿La PPWR también se aplica a quienes importan productos alimentarios envasados?
Sí, se aplica a todos los envases introducidos en el mercado de la UE, con independencia de su origen.
5. ¿Cuáles son los nuevos límites de PFAS en los envases alimentarios?
25 ppb para PFAS individual, 250 ppb total, 50 ppm para PFAS poliméricos.